Me tomó casi treinta años darme cuenta de que aquellos dibujos a los que dedicaba horas en mi cuarto, cuando era niño, eran en realidad mapas de mi mundo interior.
Esos planos — arquitectónicos y arquetípicos — de naves espaciales, ciudades, casas en los árboles y cuevas, eran representaciones intuitivas de mi geografía emocional: un intento primitivo de darle sentido a mi vida.
Tras el divorcio de mis padres, el mapa que hasta entonces usaba para transitar la vida perdió todo significado. Perdí la brújula que marcaba el norte.
Sin otras herramientas para atravesar esa noche oscura del alma, comencé —en ese pequeño escritorio de patas rojas y superficie blanca— a dibujar el territorio de mi alma.
Varios años después estudie arquitectura, con la esperanza de llevar aquellos planos de mundos más justos, seguros y amorosos al mundo físico.
Tras casi dos décadas de ejercicio profesional —que me han llevado a trabajar en varios continentes, con una diversidad de culturas y territorios— comprendí que, si no logramos entender mejor nuestro territorio emocional, será imposible materializar los sueños de ese niño que aún me habita.
Con las herramientas que me han dado Josema y Cata, amigos y maestros, y los aprendizajes de un sinnúmero de personas maravillosas que la vida me ha puesto en el camino hemos creado Cartografías del ser, una plataforma para acompañarnos a volver a casa.
Julián
It took me almost thirty years to realize that the drawings I spent hours on in my room as a child were in fact maps of my inner world.
Those plans — architectural and archetypal — of spaceships, cities, treehouses and caves were intuitive renderings of my emotional geography: a primitive attempt to make sense of my life.
After my parents' divorce, the map I had used until then to move through life lost all meaning. I lost the compass that pointed north.
With no other tools to cross that dark night of the soul, I began — at that small desk with red legs and a white surface — to draw the territory of my own soul.
Several years later I studied architecture, hoping to bring those blueprints of fairer, safer, more loving worlds into the physical world.
After nearly two decades of professional practice — which has taken me to work across several continents, among a diversity of cultures and territories — I understood that if we cannot better understand our emotional territory, it will be impossible to build the dreams of the child who still lives in me.
With the tools given to me by Josema and Cata, friends and teachers, and the learnings of countless wonderful people life has placed on my path, we have created Cartografías del ser: a platform to accompany us back home.
Julián
Julián Restrepo ha dedicado su vida a una misma pregunta expresada de muchas formas: ¿cómo habitamos?
Primero la exploró como arquitecto, diseñando espacios físicos, paisajes, territorios y procesos colectivos. Luego, a través de la psicología transpersonal, el trabajo de sombra y el acompañamiento terapéutico, esa pregunta empezó a dirigirse hacia adentro: ¿cómo habitamos nuestras emociones, nuestras heridas, nuestros vínculos, nuestros duelos, nuestros deseos y nuestros momentos de transformación?
De ese cruce nace Cartografías del Ser: una plataforma terapéutica y creativa para acompañar a las personas a reconocer, comprender y transformar los mapas internos desde los cuales viven y crean.
Julián integra arquitectura, diseño, psicología transpersonal, relato simbólico, ritual y creatividad para abrir espacios de escucha profunda. Su trabajo acompaña a personas que están atravesando crisis, transiciones, bloqueos creativos, búsquedas espirituales o momentos en los que la vida pide ser reorganizada desde un lugar más verdadero.
Su vocación es construir aquello que el alma necesita y que el mundo contemporáneo muchas veces ha olvidado: silencio, verdad, belleza, vínculo y sentido.
Julián Restrepo has devoted his life to one question expressed in many forms: how do we inhabit?
He first explored it as an architect, designing physical spaces, landscapes, territories and collective processes. Later, through transpersonal psychology, shadow work and therapeutic accompaniment, that question began to turn inward: how do we inhabit our emotions, our wounds, our bonds, our griefs, our desires and our moments of transformation?
From that crossing, Cartografías del Ser was born: a therapeutic and creative platform for accompanying people in recognizing, understanding and transforming the inner maps from which they live and create.
Julián integrates architecture, design, transpersonal psychology, symbolic narrative, ritual and creativity to open spaces of deep listening. His work accompanies people moving through crises, transitions, creative blocks, spiritual searching, or moments when life asks to be reorganized from a truer place.
His vocation is to build what the soul needs and what the contemporary world has often forgotten: silence, truth, beauty, connection and meaning.
Diego Nicolás Rodríguez López es músico, compositor y facilitador de procesos de autoconocimiento que integran sonido, escucha profunda y creatividad como caminos de transformación humana.
Graduado del Departamento de Jazz del Conservatorio de Ámsterdam, con énfasis en técnicas no occidentales de composición, ha dedicado su vida a explorar el potencial del arte no solo como expresión estética, sino como una práctica capaz de favorecer la presencia, el encuentro consigo mismo y la transformación de la experiencia humana.
Durante casi dos décadas desarrolló su trabajo en los Países Bajos, donde participó en proyectos artísticos, educativos y comunitarios con poblaciones migrantes. Realizó producciones discográficas construidas a partir de las historias de jóvenes refugiados, dirigió procesos musicales con artistas provenientes de distintos países en colaboración con la Orquesta Nacional de Vientos de Holanda. También coordinó las actividades musicales del primer centro de acogida para refugiados establecido en Ámsterdam.
Paralelamente desarrolló una sólida trayectoria como intérprete, compositor y arreglista, participando en música para teatro y grabaciones de jazz, rock, músicas del mundo y canción de autor. Su trabajo lo ha llevado a presentarse en escenarios de Europa y Estados Unidos, realizando giras y colaboraciones internacionales.
Su interés por comprender la experiencia humana lo condujo a profundizar en la Comunicación No Violenta, disciplina en la que ha diseñado procesos formativos y acompañado a personas y grupos en el desarrollo de la escucha empática, la autoconexión y el diálogo consciente. Posteriormente amplió su formación en psicoterapia transpersonal y en el acompañamiento de procesos con estados ampliados de conciencia, integrando estas perspectivas a una investigación personal sobre la creatividad, la psique y el trabajo simbólico.
En los últimos años ha orientado su investigación hacia el diseño de experiencias inmersivas donde la música actúa como un facilitador del proceso interior. Mediante la creación de atmósferas sonoras, la improvisación, la interpretación musical en vivo y la composición de canciones con contenido simbólico, desarrolla espacios de profunda presencia que acompañan a las personas en la exploración de sí mismas.
En El Umbral Creativo, Diego aporta una mirada que integra sensibilidad artística y acompañamiento humano. Su trabajo invita a descubrir la creatividad como una forma de escuchar la propia vida con mayor honestidad, presencia y libertad.
Diego Nicolás Rodríguez López is a musician, composer and facilitator of self-knowledge processes that integrate sound, deep listening and creativity as paths of human transformation.
A graduate of the Jazz Department at the Conservatorium van Amsterdam, with an emphasis on non-Western composition techniques, he has devoted his life to exploring the potential of art not only as aesthetic expression but as a practice capable of fostering presence, encounter with oneself, and the transformation of human experience.
For almost two decades he developed his work in the Netherlands, taking part in artistic, educational and community projects with migrant populations. He created record productions built from the stories of young refugees and led musical processes with artists from different countries in collaboration with the Dutch National Wind Orchestra. He also coordinated the musical activities of the first refugee reception center established in Amsterdam.
In parallel he built a solid career as a performer, composer and arranger, contributing music for theater and recordings across jazz, rock, world music and singer-songwriter work. His work has taken him to stages in Europe and the United States, on international tours and collaborations.
His interest in understanding human experience led him deeper into Nonviolent Communication, a discipline in which he has designed training processes and accompanied individuals and groups in developing empathic listening, self-connection and conscious dialogue. He later expanded his training in transpersonal psychotherapy and in accompanying processes with expanded states of consciousness, integrating these perspectives into a personal inquiry into creativity, the psyche and symbolic work.
In recent years he has directed his research toward designing immersive experiences in which music acts as a facilitator of the inner process. Through the creation of sonic atmospheres, improvisation, live musical performance and the composition of songs with symbolic content, he develops spaces of deep presence that accompany people in exploring themselves.
In El Umbral Creativo, Diego brings a perspective that integrates artistic sensibility and human accompaniment. His work invites us to discover creativity as a way of listening to one's own life with greater honesty, presence and freedom.